2011

2011

El grupo de investigación IBeA volvió a Pompeya en 2011 para continuar con la investigación en la casa de Marcus Lucretius. Nuestra estancia coincidió con los trabajos que nuestros amigos arqueólogos estaban haciendo ese año en la casa. Nos trasladamos a Pompeya con todos nuestros equipos portátiles: espectrómetro Raman, FTIR y EDXRF portátil. Estuvimos en la casa durante 15 días. La investigación estuvo centrada en el estudio de las paredes y pinturas de la pared de la casa, siempre tratando de saber cómo y por qué los morteros estaban tan degradados en algunas habitaciones, pero tan bien conservado en otras. La degradación de los morteros estaba afectando el estado de conservación de las pinturas murales, y algunas de ellas estaban sufriendo un proceso de lavado por la lluvia debido a los efectos de la lluvia ácida, es decir, debido a la contaminación medioambiental.

Durante nuestro trabajo de investigación in situ nos dimos cuenta de que no sólo la contaminación afectaba la integridad de las paredes y pinturas murales. Por desgracia, pudimos ver cómo el biodeterioro se producía como pátinas de color en algunas habitaciones de la casa. Tuvimos la suerte y fuimos capaces de caracterizar aquellas pátinas mediante el uso de nuestros equipos portátiles. Este hecho es muy importante porque las biopatinas tienen que ser estudiadas in situ ya que el muestreo y análisis en laboratorio no proporcionan resultados fiables debido a los cambios químicos durante el transporte de las muestras.

Cerca de la Casa de Marcus Lucretius, podemos encontrar la Casa de Obonius (Noroeste). Esta casa parecía no tener ningún interés especial. Sin embargo, en una de las paredes es posible ver pinturas pompeyanas del primer estilo. El primer estilo, también conocido como estructural, incrustaciones o estilo de mampostería, fue popular desde 200 aC hasta el 80 aC. Se caracteriza por la simulación de mármol y elementos arquitectónicos, tales como columnas, cornisas, etc. Estos elementos fueron pintados en colores brillantes y vivos, dividiendo la pared en varios patrones de multicolores.

Durante la campaña de 2011 (la segunda llevada a cabo en el sitio), se analizaron in situ restos de pigmentos presentes tanto mediante el uso de la espectroscopia Raman portátil como por fluorescencia de rayos X de mano. Pudimos ver algunas zonas pintadas en color rojo, amarillo y verde. Además, se utilizaron las mismas técnicas para el diagnóstico de la formación de eflorescencias en las paredes de la casa.